Temporada de Chile en Nogada 2026: el sabor que preserva la tradición de Puebla
- 14 jul
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Cada verano, Puebla se transforma en el escenario de una de las temporadas gastronómicas más esperadas de México. El Chile en Nogada regresa a las mesas no solo como un emblema culinario, sino como una experiencia que invita a descubrir la riqueza agrícola, cultural y turística del estado, donde cada ingrediente cuenta una historia y cada receta mantiene viva una tradición que se hereda de generación en generación.
La temporada 2026 comenzó oficialmente bajo el nombre "Chile en Nogada, Tradición Viva", con una proyección que confirma la importancia de este platillo para la economía y el turismo poblano: se espera la comercialización de 4.5 millones de chiles en nogada y una derrama económica superior a 2 mil millones de pesos, beneficiando a miles de productores, cocineras tradicionales, restaurantes, hoteles y prestadores de servicios turísticos.
Pero detrás de cada chile en nogada existe mucho más que una receta.

Su elaboración comienza meses antes, en los huertos donde se cultivan la manzana panochera, la pera lechera, el durazno criollo, la granada, la nuez de Castilla y el tradicional chile poblano. Son ingredientes que nacen en los campos de la región Izta-Popo y que convierten a este platillo en uno de los mejores ejemplos de cocina de temporada en México.
La secretaria de Desarrollo Turístico de Puebla, Carla López-Malo, destacó que el impulso al Chile en Nogada contempla toda la cadena productiva, desde el trabajo de quienes cultivan los ingredientes hasta su promoción como un atractivo turístico de talla nacional e internacional.
Como parte de esta estrategia, la CANIRAC Puebla firmó un convenio con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para que los restaurantes afiliados adquieran directamente los productos de agricultores de la región Izta-Popo, fortaleciendo el comercio local y generando un impacto económico directo en las comunidades.
Actualmente, la cadena productiva involucra a más de 220 unidades de producción familiar, más de 70 cocinas tradicionales distribuidas en 11 municipios y alrededor de 2 mil establecimientos donde visitantes nacionales y extranjeros podrán disfrutar del auténtico Chile en Nogada durante esta temporada.
Un viaje al corazón gastronómico de Puebla

Más allá de degustarlo en un restaurante, la temporada ofrece la oportunidad de recorrer algunos de los lugares donde nace esta tradición.
Municipios como Calpan y San Nicolás de los Ranchos, ubicados a las faldas de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, reciben a los viajeros con huertos frutales, mercados locales, cocinas tradicionales y experiencias de turismo comunitario que permiten conocer el origen de los ingredientes y convivir con las familias que han preservado esta herencia culinaria durante décadas.
Es un recorrido que conecta la gastronomía con el territorio y permite comprender por qué este platillo es considerado uno de los grandes símbolos de la identidad poblana.
Una tradición que sostiene a miles de familias

Durante la presentación de la temporada, cocineras tradicionales compartieron cómo el Chile en Nogada continúa siendo parte esencial de la vida económica y cultural de sus comunidades.
Esperanza García, originaria de Calpan, explicó que cada temporada reúne a toda su familia para preparar el platillo con ingredientes cosechados en la región. En San Nicolás de los Ranchos, Maricruz Morales Ochoa recordó que lleva más de tres décadas elaborándolo y que la feria gastronómica representa una importante fuente de ingresos para decenas de familias. Mientras tanto, desde Tehuacán, Ofelia Guzmán Mora destacó el impulso que el turismo comunitario ha recibido para preservar y difundir la cocina tradicional poblana.
Mucho más que un platillo

Para la industria turística, el Chile en Nogada representa uno de los mejores ejemplos de cómo la gastronomía puede convertirse en un motor de desarrollo regional.
Además de atraer visitantes nacionales e internacionales, fortalece las cadenas productivas locales, impulsa el consumo de productos de temporada, preserva técnicas culinarias ancestrales y mantiene vivas las tradiciones que distinguen a Puebla como uno de los grandes destinos gastronómicos de México.
Este verano, recorrer Puebla significa descubrir que detrás de la cremosa nogada, la granada fresca y el delicado equilibrio entre sabores dulces y salados existe una historia de familias, comunidades y productores que, año tras año, convierten uno de los platillos más emblemáticos del país en una experiencia que se disfruta con todos los sentidos.





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