GEMA: la nueva experiencia que invita a descubrir el San Miguel de Allende que pocos conocen
- 30 jul
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Por Velma Mayén
San Miguel de Allende lleva años apareciendo en las listas de las mejores ciudades del mundo. Sus calles empedradas, la inconfundible silueta de la Parroquia de San Miguel Arcángel y su atmósfera bohemia han construido una imagen reconocible para viajeros de todos los continentes. Sin embargo, detrás de esa postal existe un destino mucho más amplio, creativo y sofisticado que sigue reinventándose.
Sin embargo, detrás de esa postal existe un destino mucho más amplio, creativo y sofisticado.
Hoy, el nuevo lujo ya no consiste únicamente en hospedarse en un hotel boutique o recorrer el centro histórico. Está en descubrir el origen de un vino guanajuatense entre viñedos, compartir la mesa con cocineras tradicionales, recorrer galerías donde el arte dialoga con la gastronomía o brindar en algunos de los bares que están redefiniendo la coctelería mexicana.
Con esa premisa nace GEMA, un encuentro internacional que del 26 al 30 de agosto convertirá a San Miguel de Allende en el escenario donde convergen la gastronomía, la enología, la mixología, el arte y la cultura, cinco pilares que buscan mostrar una nueva forma de vivir el destino.
Más que un festival

Sus organizadores lo definen como un movimiento que apuesta por un turismo de experiencias capaz de conectar al visitante con la esencia de la ciudad: sus cocineras tradicionales, sus viñedos, sus galerías, sus artesanos, sus bares y la creatividad que ha convertido a San Miguel en uno de los referentes culturales de México.
Durante la presentación oficial del evento, realizada ante medios de comunicación, Héctor Ávila Huerta, presidente de CANIRAC San Miguel de Allende, explicó que GEMA surge como una plataforma para fortalecer toda la cadena de valor del turismo.
"Queremos mostrar un San Miguel que evoluciona, un destino donde la hospitalidad, la gastronomía, el vino, el arte y la cultura se convierten en una sola experiencia", señaló.
Si algo dejó claro la conferencia es que San Miguel de Allende ya no quiere ser reconocido únicamente por su centro histórico.
Hoy el destino presume una oferta que se extiende hacia viñedos, rutas artesanales, galerías, hoteles boutique, restaurantes de autor, experiencias ecuestres, turismo rural y una creciente escena de coctelería que ha comenzado a llamar la atención de viajeros nacionales e internacionales.
"San Miguel no es solamente su parroquia o su primer cuadro; es mucho más que eso", destacó Tania Castillo, directora de Desarrollo Económico y Turismo del municipio, al explicar que uno de los objetivos del festival es diversificar la experiencia del visitante e incentivar estancias más largas.
Una semana para descubrir los cinco pilares de GEMA

La programación contempla 19 experiencias distribuidas en distintos espacios de la ciudad, desde restaurantes y hoteles hasta galerías, bares y viñedos.
En el apartado gastronómico, ocho chefs de talla internacional trabajarán junto a chefs locales y cocineras tradicionales de Guanajuato para reinterpretar recetas emblemáticas del estado. La intención no es sustituir la cocina tradicional, sino rendirle homenaje desde una mirada contemporánea.
La mixología reunirá a algunas de las barras más reconocidas del continente con invitados provenientes de Ciudad de México, Miami y otros destinos especializados en coctelería, mientras que el vino tendrá un papel protagónico con etiquetas elaboradas en Guanajuato.
Precisamente, Ramón Vélez, presidente de Uva y Vino de Guanajuato, recordó que el estado vive uno de los momentos más importantes de su historia vitivinícola.
Aunque Guanajuato representa apenas una pequeña parte de la superficie vitícola nacional, sus vinos han obtenido entre el 25 y el 30 por ciento de las medallas otorgadas en importantes concursos internacionales durante los últimos años, consolidándose como una de las regiones con mayor crecimiento y calidad en México.
La edición de GEMA coincidirá además con la temporada de vendimias, permitiendo a los visitantes recorrer viñedos, conocer productores y degustar algunas de las etiquetas más representativas del estado.
El arte como hilo conductor

El componente artístico también tendrá un papel central.
La reconocida artista Cecilia García Amaro encabezará diversas intervenciones que incluirán exposiciones, recorridos, pintura en vivo y experiencias inmersivas en galerías y espacios culturales de la ciudad.
Su participación busca recordar que el arte también forma parte de la identidad de San Miguel de Allende y que dialoga naturalmente con la gastronomía, el vino y la hospitalidad.
Un impulso para el turismo

Los organizadores estiman recibir alrededor de 66 mil 500 visitantes durante la semana del festival, elevar la estancia promedio de los viajeros a 2.5 noches y alcanzar una ocupación hotelera cercana al 70 por ciento, con una derrama económica proyectada de 352 millones de pesos.
Para lograrlo, GEMA no se desarrollará en un solo recinto.
El concepto apuesta por convertir toda la ciudad en un gran escenario, donde los asistentes podrán elegir entre cenas de autor, catas, recorridos por bares, experiencias gastronómicas, actividades culturales, mercados del vino, clases magistrales, conciertos y eventos especiales distribuidos en distintos puntos de San Miguel de Allende.
Una invitación para regresar
En una época donde los viajeros buscan destinos con identidad, autenticidad y experiencias memorables, GEMA representa una oportunidad para redescubrir una ciudad que continúa reinventándose.
Porque detrás de la postal que millones de personas conocen existe un San Miguel de Allende que se expresa a través del aroma de un vino recién servido, la creatividad de sus cocinas, el trabajo de sus artistas, la calidez de su hospitalidad y el talento de quienes siguen escribiendo una nueva historia para uno de los destinos más emblemáticos de México.
Del 26 al 30 de agosto, esa historia tendrá un nuevo capítulo llamado GEMA.





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